El sector de la edificación sostenible celebra hoy la inauguración oficial de Can Naiades en Sant Julià d’Alfou (Barcelona), un modelo de energía positiva y descarbonización integral desarrollado por la ingeniería PRAXIS (empresa colaboradora del Consorcio). El evento destaca por la entrega de su placa Passivhaus, con certificación de Energiehaus Arquitectos, y del sello CO₂ Casi Nulo de Ecómetro. Al acto asiste Javier Rodríguez, Business Manager de GRIESSER y presidente del Consorcio PassivHaus, reforzando el papel de esta vivienda unifamiliar como un hito de colaboración y un ejemplo real de eficiencia en el clima mediterráneo.
El éxito técnico de Can Naiades radica en la sinergia estratégica entre las empresas miembro y colaboradoras del Consorcio PassivHaus, demostrando el potencial de su tecnología conjunta.
En la envolvente pasiva y el control solar destacan las persianas graduables Solomatic de GRIESSER, esenciales para el confort estival, instaladas sobre los premarcos aislantes de la placa Isotop de ISO CHEMIE.
Asimismo, el aislamiento termoacústico y saludable de la estructura de madera se ha resuelto con la lana mineral libre de formaldehídos y fenoles de KNAUF INSULATION, cerrando un círculo de altas prestaciones materiales.
Por su parte, la calidad del aire interior, la salud y la climatización de alta eficiencia quedan garantizadas gracias al sistema de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor y humedad de ZEHNDER, instalado por Fontalgar Instalaciones. Los datos reales de monitorización en Can Naiades validan la precisión del estándar en invierno y verano. El recuperador de calor de ZEHNDER trabaja con un rendimiento idéntico al certificado, logrando de forma pasiva precalentar el aire invernal de –1,5 ºC a 19,9 ºC y reducir drásticamente la demanda en climatización.
La certificación CO₂ Casi Nulo de Ecómetro acredita un proceso de descarbonización total basado en cinco pasos esenciales: medir la huella de carbono, minimizar impactos, compensar emisiones inevitables, electrificar consumos y usar energía 100% renovable.
La vivienda genera anualmente un 25% más de la electricidad que consume, logrando facturas energéticas mínimas y un ahorro real del 83% frente a un hogar convencional. El proyecto incorpora además un estudio geobiológico de Arquitectura Sana e instalaciones eléctricas biocompatibles apantalladas para garantizar el descanso.
Los resultados demuestran que el confort y el ahorro van de la mano sin fisuras. Durante su primer año, la casa cubrió el 96% de su electricidad estival con placas solares y baterías de Prot Energia, manteniendo un 68% de autosuficiencia en invierno. Como destaca Bega Clavero Bosque, consultora de PRAXIS, la vivienda demuestra que «el confort de verano y un ambiente saludable van de la mano de una demanda mínima». En palabras de Oliver Style, CEO de la firma, «el mejor kWh sigue siendo el que no se consume».
Proyectos como Can Naiades ponen de manifiesto el valor de la cooperación dentro del Consorcio PassivHaus, donde la suma de soluciones de fabricantes líderes e ingenierías especializadas se traduce en obras de calidad incuestionable. La perfecta sintonía entre los materiales y equipos de nuestros asociados demuestra que la descarbonización real de la arquitectura no depende de esfuerzos aislados, sino de un tejido industrial cohesionado y comprometido.
Desde el Consorcio seguimos impulsando estas sinergias para transformar el sector, demostrando que construir edificios saludables, resilientes y de alta eficiencia energética es un presente tangible al alcance de todos.