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Passivhaus en climas extremos
05.03.2026 BLOG

Passivhaus en climas extremos: por qué estos edificios resisten mejor las olas de calor y frío

Concebido originariamente para edificaciones en climas fríos, es normal que existan dudas sobre la eficacia del modelo Passivhaus en zonas de mucho calor. Sin embargo, la clave del estándar pasivo es una envolvente optimizada, que actúa igualmente como barreras protectoras ante temperaturas extremas por frío o calor

De hecho, todos los principios básicos de la fórmula Passivhaus  refuerzan este excelente comportamiento de los edificios ante las situaciones climáticas más adversas. Te lo demostramos punto por punto.

El cambio climático y el aumento de eventos extremos en España 

Desafortunadamente, todos tenemos presente en nuestra memoria la terrible dana que golpeó Valencia el 29 de octubre de 2024. 

Sin las trágicas consecuencias en vidas humanas de ese evento, también recordamos el azote de frío de Filomena en Madrid, los extraordinarios incendios del pasado verano. Y, nada más comenzar este año, el tren de borrascas que ha sufrido especialmente Andalucía, con incalculables daños, sobre todo, en infraestructuras y sector primario.

¡Solo hemos hecho un breve repaso de los 2 últimos años! Realmente, un estudio del CSIC ha encontrado 10 eventos extremos en esta década en España:

  • Tres olas de calor (2022, 2023 y 2025).
  • Tres sequías repentinas (2022 y 2023).
  • Dos episodios de incendios (2022 y 2025.
  • Una ola de frío (Filomena, en 2021).
  • Una dana (la de Valencia de 2024).

Una situación que, lejos de ser anecdótica, tiene dramáticas repercusiones. Un cálculo conservador de este mismo estudio, traduce en 5.000 fallecidos, más de 370.000 personas afectadas y más de 23.000 millones de euros en daños.

Además de medidas directas para combatir el cambio climático, debemos cambiar nuestra visión de cómo construimos para adaptarnos a esta nueva situación. La edificación sostenible es nuestro aliado imprescindible para crear entornos urbanos más seguros, más saludables y más respetuosos con el planeta.

Revisamos las claves que nos ayudan a entender qué es la construcción sostenible y su importancia.

¿Qué hace que un edificio Passivhaus resista mejor los climas extremos?

Hay un concepto que se abre paso en los últimos tiempos, precisamente, como la respuesta constructiva ideal para combatir la climatología extrema, las llamadas viviendas autosuficientes. Un edificio capaz de garantizar el máximo bienestar y estabilidad térmica, independiente de la situación exterior. Y, además, generar sus propios recursos para satisfacer su mínima demanda energética sin depender de fuentes externas de energía. 

Así, estos inmuebles mantendrían las excepcionales condiciones de bienestar térmico, confort y salubridad, incluso en momentos de cortes energéticos, provocados por algún evento climático extremo.

Este confort con autosuficiencia se consigue aplicando estos principios y todos los cumple un proyecto pasivo:

  • Aislamiento térmico: En los proyectos pasivos es imprescindible crear una envolvente continua, que elimina o reduce los puentes térmicos. Su espesor y conductividad dependerá de la zona climática.
  • Ventanas de altas prestaciones con protección solar exterior: carpinterías y vidrios aislantes reducen al máximo las pérdidas de calor en invierno, y protecciones solares exteriores reducen de manera drástica el calor que entra en verano.
  • Limitada demanda energética para garantizar el confort térmico interior: las Passivhaus no pueden superar los 15 kWh/m² año, ni en las temperaturas extremas más frías o cálidas. Para conseguirlo, optimizan la eficiencia energética mediante sus rigurosas estrategias de diseño pasivo.
  • Consumo energético muy reducido. En los edificios pasivos rige el principio de Energía Primaria Renovable (PER), con un margen máximo de 60 kWh/m² año.
  • Total hermeticidad y ventilación eficiente: es decir, que garantice la máxima calidad del aire interior, sin comprometer la eficiencia energética. El estándar pasivo es muy exigente en hermeticidad (n50<0,6 h⁻¹) y, además, obliga a instalar un sistema de VMC con recuperación de calor.

Protección frente a las olas de calor

Una de las claves del éxito del movimiento Passivhaus a nivel mundial es su capacidad de adaptación a las distintas realidades. Uno de sus retos, pensando en su origen nórdico, es responder a la especificidad de los países cálidos. Y lo ha conseguido, trabajando estos aspectos.

Aislamiento térmico: el escudo contra el calor exterior 

La barrera protectora en climas de extremo calor se basa, como en los fríos, en la elección de los materiales más aislantes, en este caso optando por los reflectantes. Además, son esenciales las cubiertas ventiladas, que evitan que se escape el calor por la cubierta en los meses fríos y frenan el ascenso de la temperatura en verano.

Carpinterías de altas prestaciones y control solar 

Las ventanas absorben el calor del sol, calentando significativamente el interior. Las directamente expuestas al sol pueden emitir hasta 500 W de potencia por metro cuadrado. En climas cálidos, optar por vidrios de control solar, que incorporan un tratamiento en la cara interior del vidrio exterior, que bloquea la radiación solar.

Además, es imprescindible instalar sistemas de protección solar exteriores. Hay estudios que demuestran que persianas y similares llegan a enfriar el ambiente interior entre 4º a 7º. Por cierto, la automatización aumenta la eficacia de esta protección.

Dependiendo de las zonas, es imprescindible elegir protección exterior con sistemas de seguridad con resistencia a vientos fuertes o, incluso, huracanados. Y es que, cada vez se asocian más a climas cálidos extremos. 

Estas son las ventajas de las ventanas eficientes y cómo identificarlas.

Estanqueidad: evitar la entrada de aire caliente 

La excelente hermeticidad de los edificios pasivos (n50<0,6 h⁻¹) es una herramienta muy eficaz para evitar la penetración de flujos de aire incontrolados, de ese agobiante aire seco caliente (sahariano).

Pero, también, para frenar esa sensación de bochorno de las zonas con altas temperaturas y mucha humedad ambiental.

Ventilación nocturna y estrategias de refrigeración pasiva 

Tradicionalmente las viviendas de las zonas cálidas aprovechaban la bajada de temperatura de la noche abriendo las ventanas para favorecer la ventilación cruzada natural. En este sentido, las ventanas oscilo batientes son las más recomendadas en un edificio pasivo. 

Sin embargo, este sistema no es eficaz en noches tropicales (que no bajan de 20º) y con altos niveles de humedad ambiental. Aquí, sería necesario el uso de sistemas de refrigeración y/o deshumidificación.

Inercia térmica y estabilidad de temperatura interior

Es un elemento especialmente eficaz para combatir las olas de calor. Se trata de aprovechar la capacidad de los materiales de la estructura para almacenar calor y liberarlo con retraso. 

Se asienta en dos principios físicos: el amortiguamiento (materiales densos que absorben el calor del aire durante el día para que la temperatura interior no suba bruscamente) y desfase térmico o tiempo que tarda el calor en atravesar una fachada (en una casa pasiva es de unas 10 a 12 horas).

Así ha evolucionado el modelo pasivo para adaptarse a los climas cálidos.

protección de las Passivhaus frente a las olas de calor

Protección frente a las olas de frío 

En principio, el entorno de temperaturas frías encaja perfectamente con el estándar pasivo, pues es en el que surge esta corriente.

Envolvente sin puentes térmicos: adiós a los puntos fríos

En climas fríos se necesita un aislamiento continuo, con mayor grosor y sin puentes térmicos. Hay que evitar la pérdida de calor interior y que penetre el frío exterior. Es esencial usar materiales altamente aislantes y aumentar el grosor de la envolvente.

Sin embargo, estas medidas no serían tan eficaces si hubiera puentes térmicos por los que se pierde la temperatura. En los proyectos de edificios nuevos, este problema ya se contempla en el propio diseño, priorizando unas líneas sencillas, reduciendo salientes y entrantes, aristas y cualquier elemento que favorezca la pérdida de continuidad o debilitamiento de la envolvente.

Retención del calor interior durante días 

Las ventanas son un elemento constructivo esencial de la estrategia pasiva, ya que afectan al aislamiento térmico, la hermeticidad y a la incidencia de las radiaciones solares. Para cubrir las 3 exigencias, no solo hay que elegir cerramientos de altas prestaciones, también, hay que cuidar su instalación profesional, para garantizar el sellado hermético.

Con temperaturas muy bajas, cada aporte calórico del sol cuenta. Por eso, los vidrios de baja emisividad o Low-e son tan interesantes. Incorporan un tratamiento en la cara exterior del vidrio interior que aumenta su valor aislante. Así, además de mantener el calor interior, suponen un aporte de calor al permitir el paso de la radiación solar para su aprovechamiento.

Todos los detalles sobre el papel del sellado hermético en los proyectos pasivos están detallados en este artículo.

Ventilación con recuperación de calor 

El estándar Passivhaus obliga a incorporar un sistema de VMC con recuperación de calor. Es esencial para compaginar hermeticidad con calidad del aire interior. Y, además, combate la humedad. Su pieza clave es el intercambiador de calor, que permite refrescar o caldear una estancia a conveniencia dependiendo de las necesidades.

Descubre el papel de la VMC en los edificios pasivos.

Mínima dependencia de sistemas de calefacción

Otro de los criterios exigidos en la construcción pasiva es la limitación de demanda energética para calefacción, que no puede superar los 15 kWh/m² año. Para que no afecte al bienestar térmico, en días de frío extremo, resulta esencial el requisito de que solera, cubierta y paredes exteriores deban tener una mínima transmitancia térmica.

El concepto de resiliencia térmica en edificios Passivhaus

La resiliencia térmica es la capacidad de un edificio para mantener temperaturas interiores confortables durante un periodo prolongado sin aporte de energía externa (por ejemplo, durante un corte de luz o una ola de calor extrema).

Pero, es una cualidad que va más allá del confort, es una apuesta por la salud pública. Solo hay que pensar en las mortalidad asociada a las olas de calor y frío, especialmente entre grupos más vulnerables (bebés, ancianos o enfermos).

Comparativa: comportamiento térmico de un edificio convencional vs Passivhaus

Nada más visual que comprobar las diferencias en una tabla comparativa:

Passivhaus Edificio convencional
Resiliencia térmica con frío 4-7 días en bajar de los 18 °C En horas 12-14 °C
Resiliencia térmica con calor 10 °C por debajo del exterior En horas +30 °C
Demanda calefacción Menos 15 kWh/m² al año 80 – 120 kWh/m² al año
Demanda aire acondicionado Menos 15 kWh/m² al año 40 – 100 kWh/m² al año
Potencia Aire acondicionado 2.000 – 4.000 W x 100 m² (optativo) 7.000 – 9.000 W x 100 m²
Desfase Térmico (calor) Alto (10-14 horas) Bajo (4-8 horas)
Aprovechamiento Solar (frío) Se suelta progresivamente Se pierde inmediatamente
Calidad del Aire Óptima 24/7 Variable
Humedad Riesgo nulo (hermeticidad) Riesgo alto de condensación

En Consorcio Passivhaus impulsamos esta apuesta por la edificación sostenible y saludable en España, con iniciativas como EDIFICA, ya en su quinta edición. Una herramienta que se ha convertido en punto de encuentro referente de profesionales y expertos. Contáctanos y únete a este apasionante proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Cómo mantiene un Passivhaus la temperatura estable en verano sin aire acondicionado? 

Dos elementos resultan esenciales, los sistemas de protección solar (pueden reducir entre 4º a 7º). Y, un aislamiento con materiales reflectantes y cubiertas ventiladas (evacúan el calor antes de que se transfiera al interior).

¿Cuánto tiempo puede mantener un Passivhaus una temperatura confortable sin calefacción? 

Existen pruebas reales, realizadas durante tormentas invernales con temperaturas bajo cero (Tormenta Darragh, en Reino Unido), que documentan que una casa pasiva pierde apenas 0,5°C tras 72 horas sin calefacción.

¿Funcionan igual de bien los Passivhaus en climas muy cálidos que en climas fríos?

Si, el aislamiento y la hermeticidad mejoran la eficiencia energética de los interiores, sea cuál sea la temperatura exterior. Pero, además, el estándar pasivo adapta sus criterios a los condicionantes climáticos, con medidas específicas para cada clima.

¿Qué ocurre en un Passivhaus si hay un corte de luz durante una ola de calor o frío? 

Una casa convencional pierde su temperatura de confort en pocas horas. Una Passivhaus puede mantener niveles de bienestar térmico durante días o incluso semanas.

¿Es necesario instalar aire acondicionado en un Passivhaus en zonas de veranos extremos? 

En principio, con las medidas estructurales (protección solar, cubiertas ventiladas, materiales refractantes) y un sistema de VMC con recuperación de calor sería suficiente

¿Cómo se comportó un edificio Passivhaus durante Filomena? 

Este episodio de frío extremo se aprovechó para monitorizar el comportamiento real de los edificios pasivos. Incluso en edificios de viviendas plurifamiliares en Madrid, la temperatura apenas varió 1 °C o 2 °C tras varios días de frío intenso y cielos cubiertos

Además, la mayoría de los usuarios reportaron que no tuvieron que encender la calefacción.

Y, también, es interesante destacar la ausencia de problemas de condensación, con una diferencia entre temperatura exterior e interior que se acercaba a los 30º.

¿Es el estándar Passivhaus una solución frente al cambio climático?

Sin duda, por su demostrada capacidad de adaptarse a las condiciones climáticas adversas en los dos extremos, el frío y el calor. También, por su resiliencia térmica, tan importante frente a los cortes de energía asociados a los eventos climáticos. Incluso, por la durabilidad y resistencia de este tipo de construcciones. Son un modelo ideal para crear “islas climáticas”.