El estándar pasivo está considerado internacionalmente como un referente en eficiencia energética en edificios. Ese nivel de excelencia no está reservado solo para nuevas construcciones. Un proyecto de rehabilitación puede conseguir esta exigente certificación. Una de las claves es mejorar el aislamiento. Pero, ¿qué es más efectivo, trabajar el aislamiento interior o el exterior? Hacemos la comparativa y lo analizamos en detalle.
Destacamos las diferencias entre el certificado LEED vs. Passivhaus, dos de los estándares más exigentes y reconocidos internacionalmente.
¿Qué es el aislamiento Passivhaus y por qué es clave para una rehabilitación eficiente?
El aislamiento térmico es uno de los 5+1 principios que definen el modelo de construcción eficiente Passivhaus. De hecho, es el que más fácilmente se identifica con los edificios pasivos, aunque todos ellos son importantes. Hace referencia a la la envolvente que rodea el inmueble y que debe ser continua, evitando los debilitamientos y los puentes térmicos. Además de continua, esta capa debe tener mayor grosor, duplicando o triplicando el de una casa convencional.
El propósito es que esta envolvente actúe como una barrera protectora para que la temperatura interior sea confortable y estable, minimizando la necesidad de recurrir a una fuente externa de climatización. Así se cumplen los objetivos de eficiencia energética, bienestar y sustentabilidad que definen el modelo de construcción pasiva.
De ahí, la importancia de este elemento dentro del concepto Passivhaus. Pero, no solo. La recién aprobada Directiva europea sobre Rendimiento Energético de los Edificios (EPBD) y la última modificación de CTE tienen unos exigentes criterios de eficiencia energética para todos los edificios, los antiguos y los de nueva construcción. Por tanto, mejorar el aislamiento se convierte en una actuación clave de la rehabilitación energética de los edificios.
Es importante recordar que existen ayudas para la rehabilitación de viviendas y cómo se puede acceder a ellas.
Aislamiento interior vs. exterior: ¿En qué se diferencian y qué ventajas ofrecen?
Una vez queda claro que mejorar el aislamiento es una intervención imprescindible para la rehabilitación energética, toca centrarse en cuáles son las medidas que se deben adoptar. Y despejar la duda de decidirse por un aislamiento térmico exterior o aislar una casa por dentro.
Sin embargo, hay algunas claves genéricas que diferencian el aislamiento interior vs. exterior.
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Beneficios del aislamiento exterior en rehabilitaciones Passivhaus
De forma general, se puede afirmar que la intervención en el exterior es más eficaz para mejorar el aislamiento de un inmueble. Sobre todo, por dos motivos, porque es más determinante en la eliminación o reducción de los puentes térmicos y porque mejora la inercia térmica del edificio.
Además, tiene otras ventajas:
- Contribuye a la eliminación de problemas de humedades.
- No es intrusiva, no afecta a la actividad de los residentes del edificio o a la actividad laboral, en caso de empresas.
- Mejora el aspecto estético, lo que revaloriza el edificio.
- No reduce el espacio interior.
- Aporta una protección al edificio frente a agentes externos, reduciendo problemas como la carbonatación, las contracciones y dilataciones o las grietas y fisuras.
Aquí puedes profundizar en el papel que juega el aislamiento térmico en los proyectos pasivos y sus principales características
Ventajas del aislamiento interior en proyectos Passivhaus
Además de la instalación de cerramientos y sistemas de protección solar, las formas más habituales de aislamiento interior son los trasdosados, las soluciones de tabiquería interior, los falsos techos y los suelos flotantes.
Las ventajas de optar por este tipo de actuaciones son:
- Suelen tener un coste menor y ser más rápidas.
- La decisión no depende de factores externos , como en el caso de los permisos de las comunidades para actuar en fachadas.
¿Qué solución es más adecuada para una rehabilitación de casas pasivas?
La única clave para priorizar unos sistemas sobre otros es su eficacia, la mejor solución será siempre la que mayor nivel de aislamiento consiga. Pero, también, hay otros factores que inciden en esa eficacia y en la posibilidad de aplicar o no un aislamiento de fachada o interior.
Se tiene que valorar cada edificio concreto, su ubicación, sus características, el nivel de aislamiento que se quiera conseguir, las dimensiones interiores, si es privado o comunitario. Un conjunto de aspectos que son los que indicarán la intervención más efectiva.
Tipos de energía solar pasiva en la construcción de casas
Los sistemas solares pasivos acumulan, transportan y transmiten la energía sin usar medios mecánicos, jugando con las leyes naturales. Podemos diferenciar tres tipos de energía solar pasiva:
- Ganancia directa. La superficie se calienta cuando los rayos dan directamente sobre ella. Es el caso de las fachadas acristaladas.
- Ganancia indirecta. El sol incide sobre un material que absorbe las radiaciones, ahí se transforma en energía calórica que se transmite al aire. Ocurre con las paredes exteriores de albañilería del edificio.
- Ganancia aislada. Estas casas se caracterizan por la presencia de un espacio solar, cuarto de sol o solarium. Estos habitáculos cerrados proporcionan calor auxiliar a la vivienda y se pueden instalar en las de nueva construcción o con una reforma en las antiguas.
- Reducción de ganancia solar. Imprescindibles en zonas de clima cálido para los meses en los que suben las temperaturas como medida para evitar el sobrecalentamiento. Los protagonistas son los materiales reflectantes, los sistemas de aislamiento, la ventilación de los espacios del techo y la orientación y tamaño de las aperturas.
Sin aislamiento térmico, no es posible optimizar el uso de esta energía solar. El SATE es una de las soluciones más eficaces y asequibles para aislar edificios.
¿Puedo utilizar aislamiento interior y exterior en una rehabilitación de viviendas pasivas?
Como hemos ido exponiendo a lo largo del texto, no hay que contraponer aislamiento interior vs. exterior. No son polos opuestos, sino soluciones eficaces para la rehabilitación energética de los edificios. Y, por supuesto, ambas intervenciones pueden confluir, es decir, usarse en un mismo proyecto aislamiento interior y medidas para aislar una casa por fuera.
Sin duda, una de las que resulta esencial es la sustitución de ventanas y de persianas por unos cerramientos de altas prestaciones. Además, garantizando un sellado profesional, evite o minimice los puentes térmicos.
Es verdad que los profesionales de la rehabilitación son conscientes de que se deben optimizar los recursos, que no hay que aplicar acciones que no sean necesarias en una reforma. Siempre habrá que informar y consultar al propietario, exponiendo la necesidad de abordar una solución conjunta.
Por tanto, la combinación debe plantearse cuando la aportación de las dos realmente produzca un cambio significativo en la mejora de la capacidad aislante o bien en situaciones en las que se tenga que resolver un problema concreto. Estos son algunos ejemplos que suelen darse:
- Dificultades de accesibilidad a algunas zonas del edificio. Se reserva el aislamiento exterior SATE solo para la fachada principal y se aplica aislante térmico interior donde hay dificultades de acceso, generalmente insuflado.
- Cubiertas inclinadas. Es recomendable rehabilitar también la cobertura exterior(tejado). En climas cálidos, destaca la eficacia de instalar una cubierta ventilada para combatir las altas temperaturas.
Todos los asociados de Consorcio Passivhaus colaboramos para mejorar la eficiencia energética, el bienestar y la sostenibilidad en todos los edificios. Si también es tu proyecto, únete a nuestra comunidad y compartiremos esfuerzos.
Preguntas frecuentes sobre aislamiento interior y exterior en edificios Passivhaus
¿Cuáles son los criterios para elegir entre aislamiento interior o exterior?
El principio decisivo es el del nivel de eficiencia que se consiga con cada actuación. En este sentido, suele alcanzarse mayor eficiencia con el aislamiento térmico exterior, porque elimina o reduce más los puentes térmicos, especialmente el SATE.
Pero, además, hay que tener en cuenta factores determinantes, como que se pueda o no intervenir en la fachada. El presupuesto, la comodidad para los residentes, el tamaño de la vivienda y los condicionantes climatológicos son algunos de los elementos que se deben sopesar.
¿En qué casos es mejor utilizar aislamiento interior?
Hay determinadas situaciones en las que no es posible intervenir o modificar la fachada, porque se trata de edificios protegidos o porque no se cuenta con el permiso de la comunidad de propietarios. También, puede haber una imposibilidad de acceso por la ubicación de la vivienda. En estos supuestos, es evidente que se necesita optar por el aislamiento interior.
También cuando, por el motivo que sea, no se quiere aislar todo el inmueble, sino sólo una o algunas estancias.
¿Puedo combinar aislamiento interior y exterior en un proyecto Passivhaus?
Las actuaciones para mejorar el aislamiento exterior se pueden combinar con otras realizadas en el interior. Es frecuente, por ejemplo, cuando una parte de la fachada es inaccesible.
Pero, sin duda, la medida interior más recomendable es la instalación de ventanas y persianas de altas prestaciones, con su correspondiente sellado hermético.
¿Qué materiales se utilizan en el aislamiento exterior y cuál es su impacto en la eficiencia energética?
El nivel de eficiencia energética de un edificio pasivo es superior al que se exige en una rehabilitación convencional. Por eso, es tan importante elegir los materiales con mayores capacidades aislantes.
Depende de aspectos como la zona climática o las propias características del inmueble, que se tienen que estudiar en el proyecto. Pero, de forma genérica, los que destacan por su alta eficiencia son la lana mineral, la espuma de poliuretano, la fibra de vidrio y la fibra de madera.
¿El aislamiento Passivhaus también mejora la acústica del edificio?
El elemento más determinante para el aislamiento acústico son las ventanas. Intervienen distintos elementos como el material y modo de cierre de la carpintería, el acristalamiento y el sistema de persiana, en caso de tenerlo.
Pero, está claro que las mejoras en el aislamiento térmico pueden contribuir a reducir el impacto del ruido aéreo y los ruidos de impacto. En el caso del aislamiento interior son especialmente efectivos los trasdosados, suelos flotantes y techos suspendidos.
Por su parte, los materiales usados para el aislamiento exterior que más ayudan al mejorar el acústico son la lana mineral, la fibra de madera, la espuma de poliuretano (PUR).
¿Cuál es la durabilidad del aislamiento interior y exterior en un edificio Passivhaus?
Medidas tan eficaces como el SATE pueden prolongar su durabilidad tanto como la vida útil del propio edificio. Para ello, solo es necesario, hacer unas revisiones de mantenimiento de juntas de dilatación, sellado y encuentros, además de las capas y los acabados. Se recomienda este mantenimiento, más o menos cada 5 años.
En el caso del aislamiento interior, depende del material y de las condiciones. Soluciones como las placas de yeso laminado destacan por una durabilidad de 4 o 5 décadas.
¿Cómo se puede garantizar un correcto aislamiento interior en edificios Passivhaus?
Lo más eficaz es recurrir a empresas reconocidas por su compromiso con la edificación sostenible y eficiente energéticamente. Es el caso de las soluciones de una firma referente como Knauf Insulation, la propuesta de yeso laminado de Fassa Bortolo (Gypsotech) o las opciones para cubiertas y tejados de Onduline.
¿Cómo se puede garantizar un correcto aislamiento exterior en edificios Passivhaus?
El SATE está reconocido como una de las soluciones más eficaces para aislar fachadas. En este sentido, animamos a descubrir las propuestas de una marca referente como Knauf Industries. Otra opción de reconocida efectividad la propone Fassa Bortolo, con su sistema Fassatherm.

