Dos soluciones innovadoras y que responden a un nuevo modelo de edificación. Sus puntos en común son la preocupación por el medioambiente y el confort y salud de las personas. Y, sobre todo, dos maneras de construir que priorizan la eficiencia energética y la reducción de la huella de carbono. Pero, a partir de aquí, son dos modelos con notables diferencias.
Te ayudamos a distinguirlos y te adelantamos que, el estándar pasivo va un paso más allá que los ZEB.
Puedes aprovechar para revisar los 5+1 criterios básicos que exige el estándar Passivhaus.
¿Qué es un edificio cero emisiones (ZEB)?
La EPBD europea es el origen del concepto ZEB, pero no establece una definición concreta. Deja en manos de cada país el establecimiento de los requisitos y límites concretos de estos edificios. Solo hay una exigencia inamovible y que es la que explica esta denominación, están obligados a generar cero emisiones de carbono procedentes de combustibles fósiles y cero o una cantidad muy baja de emisiones de gases de efecto invernadero operativas.
También, establece un marco general con dos criterios: inmuebles con una eficiencia energética muy elevada y cuyo consumo de energía debe cubrirse sólo con fuentes renovables generadas in situ.
Principales diferencias entre ZEB y Passivhaus
Indudablemente, hablamos de dos formas de entender la edificación bajo el prisma de la sostenibilidad, la eficiencia energética y el confort de las personas. Pero, su primera diferencia está en dónde pone cada uno su objetivo prioritario. Mientras que el Passivhaus es un estándar técnico que se centra en la eficiencia energética, el edificio de emisiones cero (ZEB) es un mandato normativo europeo que busca la descarbonización total.
Aprende por qué Passivhaus es una solución eficaz frente a olas de calor y frío extremo.
En esta tabla comparativa se presentan las principales diferencias entre ZEB y Passivhaus:
| Generales | Edificio Passivhaus | Edificio Cero Emisiones (ZEB) |
|---|---|---|
| Objetivo principal | Máxima eficiencia energética | Eliminación de las emisiones de carbono |
| Naturaleza | Privada y voluntaria | Oficial y regulada (EPBD y CTE) |
| Ámbito | Internacional | Unión Europea |
| Órgano regulador | Passive House Institute (PHI) | La autoridad competente en cada país |
| Implantación | Completa desde su origen (años 90) | Hitos progresivos (Total en 2050) |
| Eficiencia energética | Máxima (reducción consumo hasta 90%) |
Muy alta (reducción consumo hasta 60%) |
| Consumo energía | Limitación de la demanda | Balance neto (consumo-producción propia renovable) |
| Uso de energía no renovable | Muy limitado (indirectamente) | 0 kWh/m² año (Obligatorio) |
| Uso de energía renovable | Recomendable | Obligatoria y generada in situ (preferencia fotovoltaica) |
| Mediciones técnicas específicas | Edificio Passivhaus | Edificio Cero Emisiones (ZEB) |
|---|---|---|
| Demanda calefacción | <15 kWh/m² año | Entre 15-30 kWh/m² año (-zona cálida +fría) |
| Demanda refrigeración | <15 kWh/m² año | Entre 15-30 kWh/m² año (-zona fría +cálida) |
| Consumo energía primaria | Máximo 60 kWh/m² año (PER) | Balance neto (variable) Primaria No Renovable 0 kWh/m² año |
| Hermeticidad | Excelente (n50<0,6 h⁻¹) |
Media (n50 = 3,0 a 6,0 h⁻¹) |
Comparativa técnica: ZEB vs Passivhaus
Una de las ventajas del modelo pasivo es que se puede medir fácilmente, ya que establece unos criterios muy claros. Por el contrario, el edificio cero emisiones es un concepto más abstracto, que deja en manos de la normativa de cada país el establecimiento de esos límites.
Además, la comparativa se complica porque también difieren en el foco en algunos asuntos técnicos esenciales, entre los que destacan estos cuatro.
Demanda de calefacción
Los edificios pasivos implantan medidas técnicas para reducir al mínimo la demanda de energía para la climatización de los interiores. Y establece un límite de demanda energética para calefacción muy concreto que no se puede superar, ni en las zonas de clima más frío: < 15 kWh/m² año.
Por su parte, la normativa ZEB no mira la demanda, sino que aplica el concepto Balance Neto. Además, obliga a que el Consumo de Energía Primaria No Renovable sea de 0 kWh/m² año. Es decir, puedes tener una demanda de calefacción relativamente alta (30 kWh/m² año en zonas frías), siempre que se cubra totalmente con energías renovables in situ. Es verdad que, en las zonas cálidas, esa demanda baja hasta < 15 kWh/m² año.
Demanda de refrigeración
En los edificios pasivos, la limitación de demanda es igual para calentar o para refrescar los interiores, esos < 15 kWh/m² año ya citados (en climas cálidos y húmedos la demanda límite de refrigeración aumenta para tomar en cuentas las necesidades de deshumidificación).
Y, en el caso de los ZEB, se mantiene el criterio y se invierten los límites: < 15 kWh/m² año (clima frío) y 30 kWh/m² año (clima cálido).
El modelo pasivo tiene propuestas específicas para las construcciones Passivhaus en zonas cálidas, como puedes comprobar aquí.
Consumo de energía primaria
La prioridad de la directiva europea es el Consumo de Energía Primaria No Renovable 0 kWh/m² año en los nuevos edificios a partir de 2030 y en todos para 2050.
Por supuesto, promueve un consumo muy bajo. Pero, su criterio no es tanto los límites de cantidad, como el concepto de Balance Neto. Es decir, se puede consumir tanto como se produzca con fuentes renovables in situ.
En el caso de las casas pasivas, mantienen su estándar de límites estrictos y concretos. Su concepto es el de Energía Primaria Renovable (PER) y el margen máximo es de 60 kWh/m² año. Este consumo no solo se refiere a la climatización, sino al agua caliente sanitaria, iluminación y electricidad.
Hermeticidad (Test Blower Door)
Con la aparición del ZEB, la hermeticidad ha pasado de ser un plus de calidad a una obligación legal. Eso sí, comparando con los edificios pasivos, aunque ambos buscan evitar infiltraciones de aire, sus niveles de exigencia son muy distintos.
- Passivhaus: no puede superar 0,6 renovaciones de aire/hora. Y, para certificar la hermeticidad, el proyecto debe superar obligatoriamente el test Blower Door en dos ocasiones (en la fase de ejecución de la obra y al finalizar la misma).
- ZEB: variable dependiendo del edificio (entre 3,0 a 6,0 renovaciones/hora). Solo se reconoce el test Blower Door como prueba válida de ensayo físico. Pero, se admiten herramientas de medición estimativa de la permeabilidad (en proyectos de menos de 120 metros cuadrados).
Aquí puedes comprobar cómo la hermeticidad juega un papel clave en los edificios pasivos.

¿Por qué Passivhaus va más allá del edificio cero emisiones?
Para entender por qué afirmamos que los edificios pasivos superan las exigencias del ZEB, hay que dejar al lado solo un elemento, el relativo a las emisiones 0 de gases invernaderos. Es cierto que, con el cumplimiento del estándar Passivhaus se alcanza indirectamente ese objetivo. A destacar, en este sentido, las certificaciones Passivhaus Plus (balance neto cero) y la Passivhaus Premium (edificio de energía positiva).
Pero, la realidad es que una Passivhaus es intrínsecamente más eficiente porque desperdicia menos energía. Un ZEB es «climáticamente neutro» porque compensa lo que gasta, con energías renovables.
Estos tres ejes refuerzan ese concepto más completo que supone la edificación pasiva.
- Reducción real del consumo energético. Las estrictas limitaciones de demanda energética para calefacción y refrigeración, se traducen en una mínima necesidad de consumo energético.
- Garantía de resultados verificados. Uno de los puntos fuertes del estándar pasivo es su exigencia de medición con datos concretos y pruebas determinadas para el cumplimiento de cada requisito.
- Preparación para futuras exigencias normativas. El modelo Passivhaus ha demostrado ser un movimiento dinámico, que ha ido evolucionando con el tiempo. De su foco exclusivo en la eficiencia energética en los años noventa, a premiar la generación de energía limpia en sus nuevas categorías. Siempre ha ido innovando y dando un paso adelante respecto a las normas regulatorias del sector de la construcción.
Te puede interesar esta guía práctica sobre diseño y construcción Passivhaus.
¿Cuál es la mejor opción para tu proyecto?
La mejor opción para cualquier proyecto de nueva construcción o rehabilitación es apostar por la sostenibilidad, la eficiencia energética y el bienestar de las personas. Eso sí, hay que ser conscientes de que el modelo ZEB no es voluntario, sino que responde a las exigencias normativas en cada país.
Pero, tienes que preguntarte cuál es tu objetivo. Si quieres dar un paso más allá en eficiencia energética, confort y salubridad, el estándar Passivhaus es una versión más completa. Sus exigencias son más rigurosas y sus criterios de medición más concretos y estrictos.
En Consorcio Passivhaus te proporcionamos soluciones concretas para tu proyecto de construcción o rehabilitación. Únete a una comunidad preocupada por la eficiencia y la sostenibilidad en nuestro sector.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un edificio cero emisiones que un edificio Passivhaus?
No. El primero es un modelo de edificación oficial, consecuencia de la aprobación en la UE de la Directiva sobre el Rendimiento Energético de los Edificios. Por su parte, el estándar pasivo es de naturaleza privada y voluntaria e internacional, no solo en Europa.
Además, aunque ambos promueven la edificación sostenible, ponen el foco en objetivos distintos y, también, difieren en las técnicas y exigencias. La rigurosidad del estándar pasivo hace que se considere un modelo más completo.
¿Un edificio Passivhaus cumple con los requisitos de ZEB?
Estrictamente no tiene porqué cumplirlos. Recordemos que los ZEB obligan a las cero emisiones de carbono y una cantidad muy baja de emisiones de gases de efecto invernadero. También, a implantar fuentes de energía renovables.
Por su parte, las construcciones pasivas son muy exigentes en materia de eficiencia energética. Pero, en la práctica, sus límites más restrictivos en consumo de calefacción /refrigeración revierte en un mínimo consumo de energía. Si se cubre con fuentes renovables, una casa pasiva sería más que un ZEB.
¿Cuánto más eficiente es un Passivhaus frente a un ZEB?
Las construcciones pasivas tienen unos límites muy estrictos y medibles en la demanda energética, tanto para calefacción como para refrigeración (<15 kWh/m²). Mientras, la normativa ZEB es más flexible, los límites de demanda se deben concretar en cada país. En España, se mueven entre los 15 kWh/m² y los 30 kWh/m², dependiendo que sea zona cálida o fría.
¿Es obligatorio construir Passivhaus en España?
No, la normativa que hay que cumplir es el CTE que, a su vez, traspone la directiva aprobada en el marco de la UE (EPBD). Eso sí, optar por el estándar pasivo te permitiría superar esa regulación, ya que es un estándar con criterios más exigentes en la mayoría de las materias.
¿Cuánto más cuesta construir Passivhaus respecto a un ZEB?
Lo cierto es que, según han ido evolucionando las exigencias constructivas en la UE, la diferencia de costes se ha ido igualando. En el caso del modelo anterior (EECN), el incremento de la construcción pasiva se estimaba entre el 2%-5%.
Como los Edificios Cero Emisiones son más exigentes, ese márgen se ha acercado. Quizá, habría que hablar de las partidas en las que se invierte, más que en una diferencia de costes.
¿Qué certificación tiene más reconocimiento internacional?
Los ZBE no conllevan una certificación específica, todas las construcciones obligatoriamente tienen que ajustarse a lo que marca el CTE. Sí se exige una certificación de eficiencia energética. Y, en todo caso, es una normativa reducida al ámbito de la UE y muy reciente.
El estándar Passivo tiene reconocimiento internacional desde hace más de 30 años y es muy valorado por sus criterios concretos y la precisión con la que se mide su cumplimiento.
¿Puedo rehabilitar un edificio existente para que cumpla con Passivhaus?
De hecho, el estándar pasivo ha establecido un sello específico para las rehabilitaciones, el EnerpHit.