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Taxonomía de la UE beneficios para construcción Passivhaus
06.02.2026 BLOG

Taxonomía de la UE: qué es y por qué beneficia a quien construye Passivhaus

Europa sigue avanzando en su compromiso con la lucha medioambiental. Pero las autoridades son conscientes de las importantes inversiones asociadas a las transformaciones que conlleva el Pacto Verde Europeo y su legislación asociada. Por eso, la regulación se acompaña de fondos de apoyo para proyectos privados que apuestan por la sostenibilidad. 

Así se aprueba en 2020 el Reglamento sobre Taxonomía, el marco que determina los criterios para declarar que una actividad es sostenible. 

Es interesante recordar qué son los Edificios Cero Emisiones, la clave de la descarbonización que promueve el Pacto Verde.

¿Qué es la taxonomía verde de la Unión Europea?

Según la RAE, el significado de taxonomía es clasificación, un concepto totalmente trasladable al asunto del que nos ocupamos, ya que la taxonomía verde de la UE es un reglamento específico que incluye criterios claros y comunes para clasificar qué es una actividad sostenible, usando la misma metodología en todos los países europeos.

Esta categorización es imprescindible para evitar que la financiación pública acabe en empresas que realizan lo que se conoce como un “lavado verde” (greenwashing). Es decir, que califican su actividad como ecológica cuando no lo es.

El reglamento europeo supone un marco general, que se debe cumplir por parte de todos los miembros de la UE para otorgar fondos públicos a un proyecto, pero no impide que cada país pueda desarrollar iniciativas propias. Por ejemplo, países como Alemania (DGNB), Dinamarca (DK-GBC) y Austria (ÖGNI) han liderado estudios de aplicación práctica del reglamento en sus territorios.

Te contamos todo sobre las hipotecas verdes en España y el estándar Passivhaus.

Origen y objetivos del Reglamento de Taxonomía 

El Reglamento sobre Taxonomía fue aprobado en junio de 2020 por los eurodiputados. Como señalábamos, se trata de un sistema de tipificación claro y detallado para valorar si una actividad económica es sostenible y contribuye a las metas y objetivos europeos. Es una herramienta indispensable para incrementar la transparencia y confianza de los inversores y el mercado.

Es una normativa ambiciosa, ya que recoge los criterios aplicables para un total de trece sectores y en torno a noventa actividades económicas. Los sectores no se han escogido al azar, sino que su actividad supone el 80 % de las emisiones directas de gases de efecto invernadero en Europa.

Finalmente, para garantizar su eficacia, se trata de una normativa dinámica y flexible, que puede incorporar cambios o actualizaciones para ir adaptándose a la realidad. Esta ley traslada a la Comisión Europea la elaboración de los criterios técnicos que marcan si un proyecto contribuye a alguno de los objetivos ambientales. De hecho, el gobierno de la UE lleva presentados dos normativas en este sentido, una en 2021 y otra en 2022.

Los seis objetivos medioambientales de la taxonomía

Para empezar, el reglamento fija seis objetivos medioambientales. Además, establece que una empresa es sostenible si contribuye a cualquiera de estos objetivos y no daña al resto. Este concepto de “no perjudicar” es interesante, porque establece que una actividad económica que causa más daño al medio ambiente que beneficios no puede clasificarse como sostenible.

  1. Mitigación del cambio climático
  2. Adaptación al cambio climático
  3. Uso sostenible y protección del agua y los recursos marinos
  4. Transición a la economía circular, poniendo el foco en el reciclaje y la reutilización de recursos.
  5. Prevención y control de la contaminación
  6. Protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas

Por cierto, otra exigencia incluida, que no se refiere estrictamente al ámbito medioambiental, obliga a las empresas sostenibles a desarrollar su actividad bajo unos estándares éticos y laborales mínimos.

Cómo afecta la taxonomía de la UE al sector de la construcción

El sector de la construcción es responsable de 40% del consumo energético mundial y emisor del mismo porcentaje de gases de efecto invernadero. También es una actividad con un altísimo impacto en el uso de recursos naturales, entre los que destaca el consumo hidráulico. Por eso, es lógico que sea uno de los que se ha incorporado a esta taxonomía.

En la actividad constructiva, el reglamento distingue 4 tipos actividades relacionadas con la construcción de edificios y promoción inmobiliaria, cada uno con unos parámetros a cumplir: 

  1. Construcción de edificios nuevos (NC).
  2. Renovación de edificios existentes (RH).
  3. Adquisición y propiedad de edificios.
  4. Instalación, mantenimiento y reparación.

Criterios técnicos para edificios sostenibles 

Tenemos que recordar que, actualmente, la taxonomía verde europea se encuentra en un proceso de desarrollo e implementación gradual. Para que un edificio sea considerado sostenible, la taxonomía verde fija varios requisitos de naturaleza variada:

  • Uso de materiales sostenibles: significa que deben ser reciclables, tener una baja huella de carbono y producirse de forma sostenible. 
  • Minimizar los residuos de la construcción: al menos el 70% (en peso) de los residuos de construcción y demolición no peligrosos. Se tienen que garantizar las mejores prácticas de gestión de residuos disponibles (demolición selectiva para eliminación y manipulación segura de sustancias peligrosas) y facilitar la reutilización y el reciclaje de alta calidad. 
  • Adaptación al cambio climático: El edificio debe estar diseñado para resistir los efectos de las adversidades asociadas al cambio climático (inundaciones, tormentas y olas de calor).
  • Recursos hídricos y marinos (solo en nuevas construcciones). Los aparatos de agua que se instalen deben estar certificados, deben disponer de un Plan de Manejo de Uso y Protección del Agua.

Umbrales de demanda energética exigidos

Este asunto es de especial relevancia, por eso, lo tratamos en un apartado exclusivo. Los edificios deben tener un requerimiento de energía que sea al menos un 10% inferior al umbral establecido para el edificio de consumo de energía casi nulo (EECN). Se supone que, tras la implantación de la nueva EPBD, la exigencia irá ajustándose más al Edificio Cero Emisiones (ZEB).

Repasamos qué es la nueva directiva europea y cómo afecta a la eficiencia energética.

Requisitos para obra nueva y rehabilitación

De nuevo, teniendo en cuenta los cambios normativos en materia de edificabilidad y el objetivo de que todo el parque inmobiliario sea climáticamente neutro en 2050, las exigencias se van ajustando al calendario. 

En este sentido, la distinción entre proyectos de obra nueva y de rehabilitación es marcada, tanto en las fechas de implantación como en el nivel de la exigencia, aunque ambas acaben coincidiendo al final del proceso.

Passivhaus cumple los requisitos de la Taxonomía de la UE

Beneficios de cumplir con la taxonomía europea

Es interesante comenzar destacando que el Reglamento de Taxonomía beneficia a todos los agentes que intervienen en el sector inmobiliario (inversores, propietarios, reguladores y empresas). Se demuestra fácilmente en estos puntos:

  • Atracción de inversores y fondos sostenibles: se minimiza el riesgo de invertir en activos financieros dudosamente sostenibles y se reduce la competencia desleal frente a actividades que aseguran ser sostenibles sin serlo realmente. 
  • Mayor valor de los activos inmobiliarios. Quien invierte o es propietario de un inmueble sostenible se beneficia de su revalorización, que puede llegar al 20%.
  • Reguladores y supervisores: disponen de una referencia para implementar los nuevos marcos de inversión verde con parámetros claros. Además, de facilitar las concesiones, se  reducen costes y esfuerzos.
  • Acceso a financiación verde y bonificaciones. Las empresas sostenibles tienen más oportunidades de financiación de sus proyectos. Pero también los propietarios que acometen un proyecto de construcción o rehabilitación de sus viviendas pueden acceder a ayudas y subvenciones.
  • Mejores condiciones en hipotecas verdes.  Un beneficio indudable para los propietarios. Se trata de productos financieros diseñados para financiar la compra, construcción o rehabilitación de viviendas con alta eficiencia energética (certificación A o B). Por supuesto, implica mejores condiciones económicas e, incluso, concesiones de cantidades más elevadas.  

Por qué Passivhaus cumple con los requisitos de la taxonomía de la UE

Por su metodología que exige la comprobación del cumplimiento de los criterios y por sus elevada exigencia en materia de eficiencia energética y reducción de consumo energético externo, el certificado Passivhaus se alinea con la taxonomía verde europea. Además, es importante destacar que se concibe todo el proyecto de forma integral.

Por todo ello, es una de las documentaciones que se aceptan para que se valide una solicitud de taxonomía verde.

Fases de aplicación previstas

La taxonomía verde se ha concebido como un despliegue progresivo de exigencias técnicas y de transparencia. Básicamente, se han diferenciado dos hitos: 

  • Elegible: la actividad aparece en la Taxonomía. 
  • Alineado: cumple los criterios técnicos de contribución sustancial, no causa daño significativo (DNSH) y respeta las salvaguardas mínimas, con evidencia verificable.

Actualmente, en el año 2026, ya estamos en fase de alineamiento, ya no basta con decir que un proyecto «puede ser verde» (elegibilidad), sino que hay que demostrar con datos que realmente lo es (alineamiento).

Plazos para obra nueva y edificios existentes

La Taxonomía Verde Europea establece requisitos y enfoques temporales distintos dependiendo de si el proyecto es una construcción nueva o un inmueble existente. Responde a los plazos que se recogen en la EPBD.

Estas son las ventajas de construir bajo el estándar Passivhaus.

Taxonomía y financiación: oportunidades para promotores y constructores

Son elegibles todas las empresas que desarrollen actividades económicas en la Unión Europea y contribuyan a uno de los seis objetivos medioambientales de la taxonomía. 

Fondos europeos vinculados a criterios de taxonomía 

Toda la financiación relacionada con los Fondos Next Generation está sujeta a este reglamento verde. Incluye los bonos verdes y el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, diseñados para financiar la transición ecológica tras la pandemia.

También, los Fondos Estructurales y de Inversión (FEDER y Fondo de Cohesión).

Finalmente, el apartado de Transición Justa. Son los fondos específicos para apoyar a las regiones más afectadas por la transición hacia una economía climáticamente neutra.

Préstamos bonificados para edificación sostenible 

Los bancos tienen que reportar su Green Asset Ratio (GAR), que mide cuánto de su cartera cumple con la taxonomía. Por ello, casi cualquier crédito verde bancario en 2026 te exigirá demostrar que tu proyecto de construcción cumple con estos criterios técnicos.

El papel de los bancos en la transición verde 

La sostenibilidad ha dejado de ser un “extra” para convertirse en condición de acceso al crédito. Según el último informe del CBRE, prestigiosa empresa líder mundial en consultoría, servicios e inversión inmobiliaria comercial,  el 71% de las entidades de crédito europeas no financia inmuebles que no cuenten con la calificación de sostenibles o, al menos, con un plan creíble para mejorar su desempeño ambiental.

En general, los fondos privados y públicos que siguen el Reglamento de Divulgación de Información Financiera Sostenible (SFDR), están obligados a utilizar la taxonomía para demostrar su sostenibilidad.

Cómo demostrar el cumplimiento de la taxonomía en un proyecto edificatorio

Para solicitar el cumplimiento de la taxonomía verde hay que presentar una declaración de cumplimiento técnico del principio de DNSH (Principio de no causar perjuicio significativo al medio ambiente). Se puede encontrar un modelo, un cuestionario de autoevaluación en la propia web del MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico).

Documentación y evidencias necesarias

Identificar el código NACE (Nomenclatura estadística de actividades económicas en la Unión Europea) de la actividad y compárelo con las actividades cubiertas por la Taxonomía (p.ej., nueva construcción, renovación, eficiencia energética) para comprobar si la actividad está listada y, por tanto, es elegible. 

Además, deberá demostrar la contribución sustancial, DNSH y salvaguardas mínimas para considerarse alineado.

Certificaciones reconocidas: el valor de Passivhaus

Hay determinados estándares de carácter privado que han demostrado su eficacia en eficiencia energética y sostenibilidad. Son modelos de edificación que han sido pioneros en esta transformación del sector y que, además, disponen de sus propios sistemas de verificación de cumplimiento de los criterios, muy exigentes y con pruebas obligatorias.

Los proyectos que han obtenido la certificación Passivhaus entran en este reconocimiento. Por tanto, sirven para demostrar la taxonomía verde en un proyecto de construcción o rehabilitación. 

¿Te interesa conseguir la certificación Passivhaus para tu proyecto? Aquí tienes todas las claves del proceso.

Todos los miembros de Consorcio Passivhaus estamos convencidos de la importancia de transformar el sector de la edificación. Por eso, nos aliamos con uno de los estándares más exigentes. Contáctanos y te contamos cómo incorporarte a este reto.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la taxonomía verde de la UE? 

Es un reglamento que establece una metodología y clasificación objetiva sobre lo que puede considerarse una actividad sostenible desde un punto de vista ambiental. Se trata de unificar criterios y facilitar la identificación de proyectos que acceden a los fondos y ayudas porque ayudan a la transformación necesaria para alcanzar los objetivos del Pacto Verde y sus políticas asociadas.

¿Qué requisitos debe cumplir un edificio para alinearse con la taxonomía europea? 

En general, todos los edificios construidos o rehabilitados teniendo en cuenta la EPBD entran en lo exigido en el reglamento de taxonomía verde. También, los que cuentan con certificaciones privadas referentes en sostenibilidad y eficiencia energética, como Passivhaus.

¿Cumple un edificio Passivhaus con la taxonomía de la UE? 

Sí, de hecho, la certificación Passivhaus es válida para justificar el cumplimiento de la taxonomía verde.

¿Qué ventajas financieras ofrece cumplir con la taxonomía? 

Es imprescindible para acceder a fondos europeos. En el caso de las entidades privadas, supone una garantía para la concesión de líneas financieras verdes, que suponen unas condiciones mejores, en intereses y cuantías.

¿Es obligatorio cumplir con la taxonomía para construir en España? 

No, esta herramienta se usa para acceder a fondos y ayudas asociadas a la actividad sostenible. Aunque de forma indirecta sí se cumple en gran medida, porque hay que cumplir con la EPBD y el CTE.

¿Cómo puedo acceder a financiación verde para mi proyecto?

En las entidades privadas, se exige las certificaciones energéticas (generalmente A o B) o reconocimientos internacionales como Passivhaus y similares. 

Para proyectos financiados con fondos Next Generation EU y todos los relacionados con el Pacto Verde, el cumplimiento de la taxonomía (especialmente el principio de «No causar daño significativo» o DNSH) es un requisito obligatorio de elegibilidad.